miércoles, 4 de enero de 2012

¿POR QUÉ SE ABANDONAN A LOS PERROS?



Escribe: Javier Romero

Un coche va por la carretera, se detiene en un lugar solitario, el conductor baja y saca a un perro del asiento posterior, este mueve la cola como alegrándose de poder dar un paseo por esos parajes desconocidos, pero no sabe que será abandonado. La historia que aquí comienza es cruel y despiadada, refleja la poca humanidad que tienen muchas personas que abandonan a un perro lejos de casa.

Pueden ser varias las razones para justificar este hecho, ninguna es válida cuando se trata de la existencia de estos seres, tan entregados en fidelidad a sus amos, que a veces ofrendan sus vidas para salvarlos de algún peligro. Viene a mi mente el caso de un perro labrador que se interpuso entre una bala asesina y su amo en un asalto. El can perdió la vida. Como esta hay innumerables lecciones de lealtad, que muchos no alcanzan a comprender ni asimilar, causando sufrimiento a estos seres tan nobles.

El abandono de perros es una triste realidad, cuyas cifras estadísticas, alcanzan millones anualmente en todo el mundo. A la pregunta ¿por qué se abandonan a los perros?, existen una serie de explicaciones en cuyo trasfondo , prevalecen la falta de amor y el respeto a la vida, aspectos primordiales que deben tenerse en cuenta ante circunstancias adversas que afectan a nuestros amigos de cuatro patas.

-No tengo dinero para mantener a mi perro.
Algunos lo hacen por razones económicas, por la perdida del empleo y el presupuesto familiar reducido. En algunos países el costo de mantenimiento de un perro es alto: La alimentación, baños, vacunas, medicinas, pago de seguros, impuestos etc. hacen que la situación de la “mascota” se complique en tiempos de austeridad. Si existe un verdadero compromiso y responsabilidad con el animal, los amos buscarán la salida menos dolorosa, por supuesto no lo abandonarán.

-LLegará un bebé a mi hogar.
He conocido casos de parejas que están a punto de traer un bebé al mundo y se encuentran preocupadas por saber como reaccionará el perro de la casa, que tiene un peculiar comportamiento, a veces agresivo o “alocado”. El temor que el can pueda transmitirle una enfermedad al infante tampoco es injustificado, sin embargo, esos temores y dudas pueden ser disipadas por un especialista. Un psicólogo canino o un veterinario con experiencia en problemas de comportamiento podrían ser la solución. El profesional también recomendará un riguroso plan de desparasitación para que ni el bebé ni ningún miembro de la familia sea afectado por potenciales enfermedades de transmisión canina.

-Mi perro ya no está de moda .
Esta es una de las manifestaciones más irresponsables con relación al abandono de perros y de animales domésticos en general. Algunas personas adquieren un perro de determinada raza por una cuestión de status social, como quien adquiere una playera o unos jeans de marca. Pasado el entusiasmo inicial, cuando el cachorro está creciendo y pone de manifiesto problemas inherentes a una crianza inadecuada, empieza a ser una molestia para el mal criador, que terminará de seguro deshaciéndose del animal de la peor forma.
A este tipo de persona no se le recomienda tener bajo su responsabilidad ningún tipo de mascota a no ser que sea virtual. Un perro no es un juguete que se regala en Navidad ni en el cumpleaños de la novia, a no ser que ella guste verdaderamente de los animales, si tiene experiencia de crianza mucho mejor.

-A mi familia no le gustan los perros
Adoptar o adquirir un cachorro es una decisión que involucra a toda la familia ( no censuro la compra de un cachorro si se hace con convicción y responsabilidad, este es un punto que tocaré en otro artículo para desmitificar las compras y adopciones). Debe ser compartida, mediante un consenso familiar, que implique un análisis de las satisfacciones y obligaciones de tener un perro en casa.

El espacio disponible, el tiempo que le vamos a dedicar para los paseos, el presupuesto de alimentación y mantenimiento en general, los hábitos de limpieza de los integrantes del clan, son además factores imprescindibles a considerarse. Sé de personas que no soportarían ver un pelo de perro sobre el sofá. Estos aspectos determinan la buena estancia de nuestro amigo canino. Todos en casa deben desear un perro y estar dispuestos a compartir la responsabilidad de su crianza.

-Descubrí que soy alérgico a los perros.
En alguna oportunidad, me devolvieron un cachorro  Golden Retriever a pocos días de haberlo vendido, supuestamente porque a su nueva dueña le causaba una alergia severa los perros, lo curioso es que al poco tiempo la vi paseando un schnauzer . Quizás nunca estuvo convencida de tener un perro de talla grande. Al margen de esta anécdota; hay personas que sí, verdaderamente desarrollan algún tipo de alergia al pelo de los animales. Los médicos recomiendan un ambiente pulcro a las personas que padecen asma por ejemplo. Tomar medidas preventivas, evitará tener que alejar al animal, al poco tiempo de adaptarse a su nueva familia.

En la solución de  los casos  descritos anteriormente, deberá prevalecer el buen criterio y sobre todo los buenos sentimientos hacia los animales. Terminaré con una frase que no es mía, la encontré en internet, resume uno de los valores más importantes de la vida, la lealtad. “NO LO ABANDONES EL NUNCA LO HARIA ”

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